miércoles, diciembre 25, 2019

sábado, julio 25, 2015

Ayuda mutua

La cuestión ¿Quién debe ayudar a quién? atraviesa el Trabajo Social cual río Tajo a la Península Ibérica. Es una reflexión que está presente en todos los debates previos a cualquier formulación de proyectos e intervenciones en la mayoría de equipos sociales. Ese saber experto que poseemos (los/as trabajadores/as sociales) no es suficiente, además de inadecuado en multitud de ocasiones. Es fundamental que comprendamos que no tenemos por qué estar actuando constantemente de consejeros/as facilitando que la costumbre se convierta en paternalismo (Smale, Tuson, Statham, 2003).

Siguiendo las palabras de Enrique Pastor (2013) :

“Las redes entendidas como capacidades para aportar ayuda y apoyo real y duradero a personas, familias e instituciones, nos proporcionan un enfoque circular que integra el contexto sociocultural y económico en la resolución de los problemas, incidiendo en la importancia de intervenir en la red social de las personas”.
Detectar los espacios y las posibilidades de cimentar estos lugares para forjar la ayuda mutua facilita la fluidez de construcción de redes de calidad en las comunidades.


Por ello, propiciar la ayuda entre iguales tiene resultados extraordinarios.

sábado, julio 18, 2015

Cuidados

Los cuidados son todas aquellas acciones que se realizan entre las personas las cuales permiten en gran parte que podamos sentirnos bien.

Necesitamos ser cuidados/as para  que entre otras cosas y en un sentido estricto que la especie perviva. Desde que nacemos los cuidados forman un papel importantísimo para nosotros/as porque sin ellos no podríamos desarrollarnos en esa etapa en la que somos muy vulnerables.

Es crucial no caer en la equivocación que a partir de la infancia y la adolescencia no somos vulnerables. Es por los cuidados que la comunidad sigue creciendo.

Los cuidados son un trabajo duro -sobre todo largo temporalmente- en la construcción de la sociedad. Desde el punto de vista que estamos en una sociedad patriarcal se ha relegado a la mujer a la obligación de establecer los cuidados. Si no quieren, se niegan, están en contra de este modelo se las tachará de malas madres, de malas esposas, de malas hijas… en resumidas cuentas de malas mujeres.  Para el hombre ha sido muy cómodo relegar a la mujer a la vida privada para que realice los cuidados, mientras que el hombre siendo cuidado, se ha apoderado de la vida pública, del trabajo y del reconocimiento social.

Cuando no podemos realizar las tareas de cuidados, en el sentido tradicional de lo que estamos acostumbrados, es habitual contratar a mujeres, aquí en Madrid, corrientemente también de origen extranjero, más en concreto latinoamericano. Hay que poner a estas mujeres porque de algún modo están sosteniendo la sociedad mientras son esclavizadas.